Reunión del día
Notas de reunión que no salen del navegador. Un caso nuevo cada día, contando lo que se puede hacer con IA que vive dentro de tu navegador.
El transcriptor no lo vetó el cliente. Lo vetó su propia empresa.
Una correduría prohibió las notas en la nube porque en una póliza de salud se habla de bajas y de tratamientos. La ficha del cliente volvió a llenarse el día que el análisis dejó de salir del portátil.
Leer el caso →Giró el portátil y le enseñó al cliente su propia ficha
Cincuenta minutos en una cárnica de Navarra, seis campos listos para el CRM y un gesto que solo puedes permitirte si lo que enseñas es, literalmente, todo lo que hay.
Leer el caso →Ramón cambió de idea tres veces en 55 minutos. El cuaderno se habría quedado con la primera.
Una reunión en un polígono de Albacete, un cliente que piensa en voz alta y una ficha de CRM con cinco campos. Los otros cuarenta minutos no salieron del portátil de la comercial.
Leer el caso →«¿A qué dominios llama eso?» — el CISO quería una lista para el firewall y no había ninguna
Un comercial de climatización de precisión entra en una aseguradora con el móvil en una taquilla y la red capada. Sale con la ficha del cliente hecha y sin haber pedido permiso a nadie para nada.
Leer el caso →La mejor parte de la reunión pasó donde no había cobertura
Cuarenta minutos de pie en la sala de máquinas de una almazara, sin una raya de señal. El copiloto escuchó, montó la ficha del cliente y la dejó lista para el CRM sin mandar nada a ningún sitio.
Leer el caso →Eran tres empresas sentadas en la misma mesa y el CRM esperaba una sola ficha
Nuria iba a enseñar producto a un cliente y se encontró con tres. Salió con tres fichas separadas, cada una con su contacto, su presupuesto y su plazo, y sin que una sola palabra de esa reunión tocara internet.
Leer el caso →El NDA prohibía ceder nada a terceros. La ficha del cliente salió igual
Once páginas de confidencialidad, cuatro personas en la sala y un presupuesto con fecha de caducidad. El copiloto escuchó, dejó la ficha lista para el CRM y no la mandó a ninguna parte, porque no había a dónde mandarla.
Leer el caso →La ficha del cliente estaba escrita antes de arrancar el coche
Rubén vende frío industrial en Almería y hace cinco visitas al día. El copiloto escuchó la reunión de la cooperativa, dejó la ficha lista para el CRM y el audio no salió de su portátil.
Leer el caso →El cliente le contó dónde tiene los agujeros. Esa conversación no podía salir del portátil.
Álvaro vende copias de seguridad. Para venderlas, el cliente tiene que explicarle qué pasaría si mañana no arranca nada. La ficha salió lista para el CRM; el audio no salió de ahí.
Leer el caso →El que decide no dijo ni una palabra en cuarenta minutos
Tres personas al otro lado de la mesa, una fábrica con NDA en la puerta y un comercial que salió con la ficha del cliente hecha —cargo, presupuesto y plazo— sin haber subido un segundo de audio a ningún sitio.
Leer el caso →«Con 140 nos movemos»: la frase que ningún comercial se atreve a apuntar delante del cliente
Una reunión en la sala de barricas de una bodega riojana, sin cobertura y sin libreta. Al salir, la ficha del cliente estaba hecha —y no había pasado por ningún servidor.
Leer el caso →«Ya te lo confirmo por email» — y el comercial no apuntó nada, porque ya estaba apuntado
Una visita de venta de maquinaria de envasado en un polígono de Zaragoza. Cuarenta minutos de charla, cero notas a mano y una ficha de cliente lista para el CRM sin que el audio saliera del portátil.
Leer el caso →«¿Esto lo estás grabando?» — apagó el wifi y la reunión mejoró
Una comercial de maquinaria de envasado, una conservera de Cambados en plena bronca con su proveedor, y un cliente que no quería su nombre en el servidor de nadie. La ficha para el CRM salió igual.
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